Ya habéis sabido nuestra partida [...]. Mas yo pienso que nuestro regreso ha sido querido por Dios para que las cosas que hay en el mundo puedan ser conocidas.


Deo gracias. Amen.

Del final del libro: Marco Polo. Libro de las Maravillas.

domingo, 15 de julio de 2012

DE LOS DÍAS EN BANGKOK

Buenas noches de nuevo:

De entrada, indicar que hemos abandonado momentaneamente Tailandia y estamos en Camboya donde, mañana, empezaremos la visita a los famosísimos templos de Angkor. Del viaje a Camboya, by bus y taxi, ya os contaré en otra entrada; la entrada de hoy la dedicaremos a comentar los días de estancia en Bangkok. 

La idea era haber hecho esta entrada ayer, antes de abandonar Tailandia, pero anoche nos dimos un "lujo asiático" espectacular, del que hablaré más adelante y llegamos tarde al hotel... había que rehacer maletas ya que hoy había que madrugar para hacer el viaje a Camboya, por lo que no pude dedicar tiempo al blog.

Pues bien, como ya comentamos en la entrada anterior, el primer día de visita a lugares de interés turístico básicos de la ciudad. Bangkok es una ciudad complicada para los que estamos acostumbrados a conocer las ciudades pateándolas: es muy grande y hay mucha distancia entre los sitios que hay que visitar; y en cuanto te pones a andar tienes que ir sorteando a un ejército de personajes que, pretendiendo orientarte o decirte dónde está una calle o  un lugar, lo único que quieren es montarte en un tuc-tuc o en un taxi... y es muy difícil caminar tranquilos. Y luego está la diferencia de idiomas, ya que, aunque Vega se entienda con ellos en inglés... evidentemente no todos saben inglés y los carteles y nombres de calles no siempre son entendibles.
Dejando de lado este aspecto de "moscones" de un buen número de ellos para sacar algún rendimiento, hay que decir que los tailandeses son gente muy simpática y amable, siempre con un saludo y una sonrisa en la boca.


Nuestro segundo día de estancia en Bangkok decidimos dedicarlo a visitar Ayuttayha, la antigua capital thai, que fue destruida por los birmanos a raiz de una invasión en el siglo XVIII.
Llegar no fue sencillo: está a unos 80 kms de Bangkok y, como nos gusta viajar a nuestro aire y no somos partidario de ir a las agencias callejeras que te "encasquetan" paquetes viajeros, decidimos ir en bus regular: llegar a la estación de autobuses no fue sencillo, ya que hay coincidencia entre el nombre de una estación de tren aéreo -como el metro, pero en altura- y la de buses... y están alejadas una de la otra. Eso nos hizo perder cierto tiempo... y además la estación de buses de Bangkok es un tanto caótica; con dos partes separadas por una zona con mercadillo...vamos un lío hasta que lo conoces. De cualquier forma, aunque un poco más tarde de lo previsto, y tras dos horas de autobús por la atascadísima salida por autovía de Bangkok y el autobús de la época de maricastaña, llegamos a Ayuttayha.

Ayuttayha está declarada patrimonio de la Humanidad: son los restos de la antigua ciudad, pero, lógicamente, lo que se ha conservado son los templos, ya que otras construcciones, de madera u otros materiales, han desaparecido. Se trataba de una ciudad grande, por lo que para visitarla se hace imprescindible contratar un tuc-tuc por varias horas que te va llevando de ruina en ruina, esperándote mientras tú haces las visistas. Lo que se conserva es muy bonito: en general se trata de complejos de templos (los templos budistas no son como las iglesias nuestras: que es un único edificio; éstos son unos complejos con multitud de construcciones: padogas, chedhis, estatuas de buda de todos los tamaños...), por lo que las visitas se van prolongando en el tiempo. Aquí abajo me veis con una gigantesca estatua de Buda a punto del nirvana y una foto que saqué de un chedhi.


Quizá una de las imágenes más conocida turísticamente de Ayyutayha sea la que os dejo abajo: una cabeza de Buda enredada entre las raices de un árbol.


  Al volver a Bangkok, ya por la tarde se puso a llover -el típico monzón de todos los días- y, para refugiarnos nos metimos en un enorme complejo comercial de la zona moderna de Bangkok: varios enormes edificios, entrelazados para no pisar la calle, donde fuimos pasando de las tiendas más chics y de diseño -cartier, vuiton...- a zonas más normalitas -mango y zaras inclidos- y hasta zonas de tiendas más populares donde se encuentran todas las falsificaciones del mundo.
Tras cenar y esperar a que dejara de llover, visitamos una zona nocturna con mercados callejeros y con un "a modo de barrio rojo" de Bangkok, con el "género" ofreciéndose en la calle.

Ayer intentamos hacer algún trámite burocrático: debíamos coger el visado para Camboya, pero como era sábado estaba la embajada cerrada; aprovechamos para comprar el billete de avión que nos devolverá, el sábado próximo, a Tailandia, en concreto a Chiang Mai, en el norte del país.
Después decidimos alquilar una barca de popa larga -algo así como las góndolas: pero con menos caché- para visitar una zona de canales donde la gente hace su vida en torno a ellos: ni muchas de las zonas ni el agua parecías especialmente limpias, pero la gente hace su vida y los niños juegan dándose chapuzones.
Tras un paseo por un parque fuimos a chinatown, muy animada en sus calles, pero nos cayó el tormentón del día.



 Fuimos a  cenar y después nos dimos el lujazo del día: subimos a la terraza de un hotel, junto al río, que tenía restaurante y pub ¡¡en el piso 64!!: la entrada en la terraza era espectacular: orquesta en vivo, zona de restaurante y, en un extremo elevado, una zona de copas con una visión de casi 360 sobre el Bangkok de noche. La vista, espectacular: mucho más alta que el Empire de NYork; y todo con gente de los más chic; eso sí, la copa "a doblón", la muestra de que el lujo asiático existe, pero merecía mucho la pena. (El hotel es el Lebua y el pub de la terraza se llama el Sirocco).




Bueno, es todo de momento, seguiremos otro día. Besos.

3 comentarios:

  1. Holaaaa, desde Punta Umbria, que no tiene el glamour de Bangkok, pero sí los moscones, en la playa, jejeje. Como me incorporé tarde al blog he tenido que ponerme al día de golpe.
    El viaje tiene pinta de ser, culturalmente, muuuuy interesante, eso sí, lo del río, echa para atrás.
    Bangkok da sensación de ser un ciudad más comercial, financiera y bulliciosa que la Buenos Aires del año pasado que derrochaba glamour, encanto y romanticismo en cada esquina, en forma de sensual tango.
    Bueno, en cualquier caso, otro gran acierto esto del blog. Que vaya todo genial.
    Ah! Una última cosa. Como ya os pedí el año pasado, ¿podríais conseguir algunos periódicos de aquella zona? Ya sabéis, deformación profesional. (Muchas gracias por adelantado)
    Besos. Ale, Elia y Javier.

    ResponderEliminar
  2. Veo que estáis estupendamente ... ¡me muero de envidia!
    Montaña

    ResponderEliminar
  3. Cristina Lumera López18 de julio de 2012 a las 2:27

    Esperamos con ganas la continuación del viaje en Camboya :)
    Nosotros nos vamos unos días a la playa mañana así que esperamos poder tener acceso a internet y seguir vuestras aventuras y desventuras :)

    Un beso de los plasencianos!

    ResponderEliminar