Ya habéis sabido nuestra partida [...]. Mas yo pienso que nuestro regreso ha sido querido por Dios para que las cosas que hay en el mundo puedan ser conocidas.


Deo gracias. Amen.

Del final del libro: Marco Polo. Libro de las Maravillas.

miércoles, 18 de julio de 2012

DEL VIAJE A CAMBOYA

Hola:
En la última entrada mencionamos que estábamos ya en Camboya: el viaje desde Tailandia a Camboya lo hicimos el domingo y dijimos que os contaríamos cómo lo hicimos.
 
Viajamos en bus y taxi desde Bangkok a Siem Reap: son unos 500 kilómetros que hay que dividir en dos partes: una hasta la frontera camboyana y otra para llegar a Siem Reap. Para llegar a la frontera camboyana habíamos sacado billete de autobús de línea regular el día que fuimos a Ayuttayha; salimos a las 9,30 de la mañana de Bangkok -afortunadamente, como teníamos experiencia para llegar a la estación de buses, esta vez llegamos sin problemas- y, aunque en teoría eran 4 horas de viaje, en realidad fueron casi 6. Una de las razones por las que decidimos viajar en bus fue para conocer un poco el país y ver algo de Tailandia: fue bastante decepcionante: el paisaje tailandés por esa frontera no era demasiado bonito y no cumplió las espectativas.
 

A eso de las 15,15 llegamos a la población que hace frontera: allí tomamos un tuc-tuc para que nos acercara a los puestos fronterizos, pero como aquí todo el mundo está acostumbrado a "morder" algún beneficio, el tio capullo del tuc tuc nos paró en un punto en el que había unas oficinas de las que salieron unos tipos a recibirnos indicándonos que entráramos: se trataba de una agencia de viaje que pretendía vendernos los visados de entrada a Camboya (probablemente a precio de agencia); como vamos teniendo experiencia, no picamos, salimos como pudimos de allí ya que nadie de las oficinas nos quería indicar dónde estaba el puesto fronterizo que tuvimos que buscar nosotros en una zona bastante caótica. Una vez en la frontera el trámite fue relativamente rápido y sencillo. El único "pero" es que, como he dicho todo el mundo está acostumbrado a morder y, para sacar el visado de entrada en Camboya, la policia tailandesa, además de cobrarte los 20 dólares que cuesta el visado te cobran 100 baths -moneda tailandesa-, no oficiales, que engrosa sus sucios bolsillos: en fin...mundo. Tras sellar los pasaportes en la frontera tailandesa y la camboyana, llegamos a Camboya. Esta es una imagen de la entrada a Camboya por la frontera.
 

Ahora quedaba la segunda parte del viaje: llegar a Siem Reap. Haciendo los trámites fronterizos coincidimos con una pareja española -el madrileño, ella de Badajoz- y, en seguida, nos asociamos para coger un taxi entre los cuatro hasta Siem Reap (la otra alternativa era buscar la estación para ir en bus: pero se tarda bastante en llegar). El regateo fue rápido y, rápidamente, estábamos viajando hacia nuestro destino, al que llegamos en poco más de dos horas.

A diferencia del tailandés, el paisaje camboyano, lleno de arrozales y con la carretera llena de vida (gente, bicis, tuctuc,....) es mucho más bonito.

Finalmente habíamos llegado a Siem Reap, la población de entrada a los templos de Angkor, patrimonio de la Humanidad.

1 comentario:

  1. Hola ya vemos lo del unte de los bolsillos al personal, llevais suelto?Bueno imagino que vale la pena y a regatearrrrrr.Besos.

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